Entre los meses de enero y julio de 2025, participamos en la evaluación final del II Pla per la justícia de gènere de Barcelona; un reto y una oportunidad, un importante mecanismo para integrar la transversalidad de género en las políticas municipales de Barcelona y avanzar hacia una sociedad justa y equitativa desde la perspectiva de género, donde toda la ciudadanía pueda disfrutar de condiciones de igualdad.
En cumplimiento del artículo 6.9 del Reglamento para la Equidad de Género del Ayuntamiento de Barcelona, la Regidoría de Promoción Económica, Trabajo, Feminismos y Memoria Democrática encargó a LIKaDI la implementación de un proceso de evaluación del Pla per la justícia de gènere que, por su envergadura y la calidad de sus resultados, representó tanto un desafío como un avance cualitativo y cuantitativo en la ejecución de nuestro modelo de evaluación de planes estratégicos de igualdad de género.
Con esta demanda inicial, desde el equipo de LIKaDI nos enfrentamos al desafío de crear, en base a nuestro modelo, un sistema de evaluación que permitiera aprovechar el excelente trabajo de recopilación y análisis de información sobre el seguimiento del plan que se generó durante su implementación. Este sistema debía incluir la voz de todas las personas que, tanto dentro del Ayuntamiento como en las organizaciones feministas y de mujeres, jugaron un papel en su diseño e implementación. Además, y este es uno de los grandes valores añadidos de esta evaluación, busca ir «más allá» de la ejecución del Plan y poder dar cuenta de sus resultados.
En relación a esta última, es importante señalar que desde LIKaDI añadimos a la demanda del Ayuntamiento una evaluación del impacto del plan en su aspecto «interno» (efectos en las estructuras y procedimientos de gestión de las políticas municipales) y «externo» (cambios en la situación y posición de las mujeres y hombres de Barcelona).
El proceso de trabajo ha sido facilitado y enriquecido gracias a la colaboración cercana con el equipo del órgano para la igualdad del Ayuntamiento. Su conocimiento del proceso, la rigurosidad y sistematicidad con la que han llevado a cabo la implementación y seguimiento del Plan, así como su experiencia y habilidades en políticas locales de igualdad de género, han sido sin duda uno de los elementos clave para el buen desarrollo de esta evaluación y la calidad de sus resultados.
Estas conclusiones se encuentran en los dos productos principales de este proyecto: el Informe final de evaluación del II Pla per la justícia de gènere 2021-2025, un documento que se organiza en cuatro capítulos, además de una presentación y un Anexo que incluye las tablas de resultados de los indicadores de evaluación del II Pla, donde se detalla la metodología empleada y los resultados obtenidos en la evaluación de la implementación (ejecución, gobernanza, participación e interseccionalidad en la implementación del Plan) así como los resultados e impacto de género del II Pla per la justícia de gènere.
Finalmente, el Informe incluye un último capítulo con conclusiones y propuestas de mejora estratégica en el que, como es habitual al finalizar cualquier evaluación, se identifican rutas claras que, aprendiendo de los ciclos anteriores y teniendo en cuenta los retos y oportunidades, faciliten la consolidación de una política de igualdad estructural, sostenible y en sintonía con los desafíos feministas actuales, que beneficie la vida de mujeres y hombres en Barcelona.
Además, en la misma línea de convertir la evaluación en un proceso útil, se creó un Informe ejecutivo que presenta de forma breve y clara los hallazgos y recomendaciones de la evaluación, con el fin de facilitar su comprensión y la toma de decisiones informadas por parte de quienes son responsables del futuro de las políticas de igualdad en el Ayuntamiento.
Aunque ya se han mencionado a lo largo de esta entrada, es importante resaltar como uno de los principales valores añadidos de esta evaluación su alcance. Es excepcional que en una evaluación se puedan articular todas las aproximaciones metodológicas al objeto de evaluación, contemplar todos los niveles de planificación establecidos -operativo, específico, estratégico-, abarcar todos los niveles de evaluación -implementación, resultados e impacto-, considerar todos los principios del plan – y contar con la participación de los tipos de agentes relevantes en su diseño e implantación -el equipo político y técnico del órgano para la igualdad, responsables del Ayuntamiento en cada uno de los ejes del II Pla per la justícia de gènere, las voces de los distritos, y de las organizaciones de mujeres y feministas representadas en el Consell des Dones.
Al poner este esfuerzo en cifras, se puede mencionar que se han analizado más de 150 documentos para la evaluación; se han construido tres bases de datos (una para cada nivel de evaluación) que, en total, han generado más de 40.000 registros analizados; la participación de todos los agentes relevantes que, en más de 6 horas de diálogo analizadas, han compartido su perspectiva y valoración del Plan; el manejo de un conjunto de 537 indicadores de evaluación de ejecución, resultados e impacto, tanto cualitativos como cuantitativos, que respaldan de manera extraordinariamente sólida las conclusiones de este trabajo.
De esta forma, el modelo para la evaluación de las políticas de igualdad de género diseñado por LIKaDI se ha adaptado y enriquecido al aplicarlo a la realidad del Ayuntamiento de Barcelona y a la implementación de este II Pla per la justícia de gènere. Así, se trata de un verdadero proceso de retroalimentación y aprendizaje mutuo en el que, partiendo de un modelo ya establecido, este se adapta y enriquece a partir de su aplicación a cada una de las realidades concretas en las que se opera.
Con esto, continuamos profundizando, siempre buscando avanzar para que la evaluación de las políticas públicas en general, y de las políticas de igualdad entre mujeres y hombres en particular, deje de ser una tarea pendiente y se transforme en una fortaleza de la acción institucional por la igualdad de género. La coordinación de procesos de evaluación participativos, sólidos, de amplio alcance, adaptados a la realidad de las administraciones públicas que implementan estrategias de igualdad, y, sobre todo, que sean útiles para progresar en la estrategia de transversalidad de género y mejorar el impacto real de las políticas de igualdad en la vida de mujeres y hombres, está cada vez más cerca gracias a proyectos como este.

